El colágeno es una proteína estructural de origen natural que se encuentra en la piel, los huesos, los músculos, los tendones y otras partes del cuerpo. Según la Cleveland Clinic, es la proteína más abundante del cuerpo, y representa aproximadamente 30% de la masa proteica de una persona promedio.
Pero no debe dar el colágeno por sentado. Sus niveles naturales de colágeno disminuyen con el tiempo debido a la edad. Los efectos de la pérdida de colágeno son más notorios en el rostro, donde la pérdida de volumen relacionada con la edad puede hacernos lucir mayores y más cansados. La disminución de los niveles de colágeno en la piel puede reducir la elasticidad cutánea y profundizar las líneas finas y arrugas que también surgen con la edad.
Colágeno para el rostro: ¿qué hace?
No es de extrañar que muchos regímenes antienvejecimiento y de salud de la piel incluyan tratamientos que estimulan la síntesis de colágeno, especialmente en el rostro. El colágeno ofrece varios beneficios importantes para la piel del rostro:
- Sostiene la estructura subyacente de la piel
- Promueve la salud de las células de la piel
- Ayuda a prevenir las arrugas y líneas prematuras
- Favorece la hidratación de la piel
Cómo aumentar los niveles de colágeno en el rostro
Si no está satisfecho con el volumen de su rostro, o nota piel flácida, caída o con líneas en zonas que antes lucían firmes, puede ser momento de considerar un tratamiento tópico o inyectable de colágeno para el rostro.
Es posible que su médico recomiende probar primero tratamientos tópicos que estimulen el colágeno. Si estos no le brindan los resultados deseados, el siguiente paso es programar una consulta con un profesional de medicina cosmética que ofrezca tratamientos inyectables de colágeno.
Tratamientos tópicos para el colágeno en el rostro
Los suplementos de colágeno, las cremas de colágeno y otros productos tópicos para la piel pueden favorecer que el cuerpo produzca de forma natural colágeno y elastina, otra proteína estructural importante presente en la piel.
La evidencia anecdótica sugiere que las cremas con retinoides/retinol, los sueros de ácido hialurónico y la vitamina C tópica aumentan los aminoácidos que constituyen los componentes básicos de estas proteínas.
Pero los tratamientos tópicos no estimulan la producción de colágeno tan bien como las alternativas inyectables, como los rellenos que estimulan el colágeno y los estimuladores de colágeno que no son rellenos.
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Rellenos que estimulan el colágeno
Los rellenos bioestimuladores de colágeno son rellenos dérmicos que estimulan la producción de péptidos de colágeno en las células de la piel.
Dos tipos de rellenos se consideran bioestimuladores: la hidroxiapatita de calcio (CaHa) y el ácido poli-L-láctico (PLLA). En Estados Unidos, se comercializan bajo las marcas Radiesse® y Sculptra® Aesthetic, respectivamente. Sus indicaciones son diferentes; por ejemplo, Radiesse está aprobado por la FDA para tratar la pérdida de volumen facial (lipoatrofia facial) en pacientes con VIH.
Tenga en cuenta que, aunque el ácido hialurónico es un ingrediente clave en algunos estimuladores tópicos de colágeno, los rellenos de ácido hialurónico no se consideran bioestimuladores. Estos actúan añadiendo volumen temporal a la piel del rostro y los labios, en lugar de aumentar la producción natural de colágeno del cuerpo.
Tanto los rellenos de CaHa como los de PLLA hacen que el cuerpo produzca colágeno en la zona tratada. Actúan como soportes estructurales para el material nuevo, como los pilares de un edificio en construcción. Se requieren varios meses para que se forme una cantidad significativa de colágeno nuevo, pero una vez formado, el material permanece al menos un año (y a menudo más de dos años en el caso de los rellenos de PLLA).
Estimuladores de colágeno que no son rellenos
El estimulador de colágeno más popular que no es un relleno es el plasma rico en plaquetas (PRP), un suero elaborado con sus propias plaquetas.
Una gran ventaja del tratamiento con PRP es que puede ser tópico. No necesita inyectarse, como sí ocurre con los rellenos, aunque para obtener el PRP se requiere una extracción de sangre, y los profesionales de la salud suelen utilizar una técnica conocida como microneedling para abrir la piel del rostro. La evidencia anecdótica sugiere que los faciales de PRP (también conocidos como faciales vampiro) estimulan temporalmente la producción de colágeno en el rostro.
Las inyecciones de PRP pueden ser incluso más eficaces y duraderas. La experiencia de la inyección y el proceso de recuperación posterior son similares a los de los rellenos que estimulan el colágeno. En cualquiera de los casos, asegúrese de acudir a un profesional de la salud que haya completado un curso acreditado de capacitación en bioestimuladores de colágeno.


