Millones de estadounidenses padecen dolor crónico de espalda y cuello. Muchos buscan la terapia de manipulación espinal (SMT) para obtener alivio a corto y largo plazo.
Pero, ¿realmente funciona? Existe un debate considerable sobre la eficacia de la manipulación espinal. Si está considerando someterse a ella, esto es lo que necesita saber sobre cómo funciona, cómo se comporta en ensayos clínicos controlados aleatorizados y qué alternativas, si las hay, debería considerar.
Cómo funciona la terapia de manipulación espinal
La manipulación espinal es el tipo de tratamiento de ajuste quiropráctico más común. También se conoce como manipulación de alta velocidad y baja amplitud (HVLA).
El proceso de ajuste espinal funciona de la siguiente manera:
- El quiropráctico posiciona al paciente sobre una mesa o estructura estabilizadora.
- El quiropráctico aplica una fuerza súbita y controlada sobre un área específica de la espalda o el cuello, lo que a menudo produce un sonido audible de “chasquido”.
- El quiropráctico reposiciona al paciente y vuelve a aplicar fuerza según sea necesario.
Existen varios tipos de técnicas de manipulación espinal, cada una enfocada en una zona diferente de la columna:
- Columna lumbar (parte baja de la espalda)
- Columna torácica (parte media de la espalda)
- Columna cervical (parte superior de la espalda y el cuello)
Eficacia de la manipulación espinal
Los estudios sugieren que la manipulación espinal de alta calidad puede proporcionar alivio del dolor a corto plazo en las zonas tratadas.
La evidencia más prometedora indica que esta técnica puede tratar de forma efectiva el dolor lumbar crónico y el dolor cervical durante periodos de varias semanas. Sin embargo, pueden ser necesarios ajustes de seguimiento para mantener los resultados, lo que podría representar un costo considerable para el paciente.
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La evidencia es menos clara respecto a si los resultados son significativamente mejores que los de alternativas como la fisioterapia, la terapia manual y técnicas quiroprácticas de menor impacto, como la movilización espinal. También hay evidencia limitada sobre si la manipulación espinal trata eficazmente otras afecciones para las que está indicada, como la cefalea crónica (migraña y tensional) y la ciática.
Afortunadamente, aunque la evidencia sobre su eficacia es mixta, los efectos secundarios graves son poco frecuentes en los pacientes que reciben manipulación espinal. Las lesiones permanentes ocurren solo en un número muy reducido de casos. El accidente cerebrovascular puede presentarse tras la manipulación cervical, pero el riesgo general es extremadamente bajo.
Alternativas a la manipulación espinal
Existen varias alternativas a la manipulación espinal. La eficacia observada varía; algunas se consideran más efectivas, mientras que otras cuentan con evidencia limitada, si es que la hay.
Movilización espinal
Se trata de un tipo de terapia manual de espalda de menor impacto, que también suele ser aplicada por quiroprácticos. El profesional aplica menos fuerza directa sobre las áreas afectadas y favorece ejercicios de estiramiento o extensión. También puede utilizar una herramienta especial llamada activador para aplicar fuerza sobre una vértebra a la vez.
Fisioterapia
Se trata de un enfoque no quiropráctico que generalmente implica ejercicios repetitivos de bajo impacto, supervisados por un fisioterapeuta capacitado. La formación en fisioterapia es un proceso de varios años, por lo que estos profesionales saben lo que hacen, aunque algunos pacientes prefieren trabajar con quiroprácticos, cuya formación es incluso más extensa.
Cirugía de espalda o cuello
La cirugía puede ser la mejor opción para pacientes con dolor de espalda y cuello incapacitante que no responde bien a tratamientos menos invasivos. Suele ser adecuada cuando la causa subyacente es una obstrucción o anomalía física, como un depósito de calcio o un tumor. Sin embargo, es, con diferencia, la opción de mayor riesgo y con el tiempo de recuperación más largo, incluso cuando se emplean técnicas mínimamente invasivas.
Lectura relacionada: las opciones intervencionistas junto con la terapia manual.


